10 mitos sobre Ámsterdam

¿Realidad o ficción?

10 mitos sobre Ámsterdam

¿Realidad o ficción?

 

Cuando les dices a tus amigos que te vas a Ámsterdam, puedes observar su curiosa reacción: suelen decir: “¡Oh, Ámsterdam! ¡Te va a sonreír la suerte!”. Ten por seguro que no están pensando en Van Gogh o Rembrandt en este momento. Ni siquiera piensan en los museos, los canales, los carriles bici ni los tulipanes de colores. Mucha gente considera Ámsterdam un símbolo de libertad, un lugar donde todo el mundo puede hacer muchas cosas que están prohibidas en el resto de ciudades.

No obstante, existen muchos mitos sobre Ámsterdam, lo que hace que la imagen de libertad absoluta no sea del todo veraz.

Ámsterdam es una ciudad pequeña

Es un error muy común pensar que Ámsterdam es una ciudad pequeña y que no hay nada interesante que hacer. ¡Menuda tontería! ¡Mira a tu alrededor! Hay una gran cantidad de museos y otros lugares de interés de la ciudad que solo se pueden ver en Londres o París. Desde el punto de vista turístico, se trata de una ciudad realmente enorme y rica.

Es muy difícil viajar sin ayuda turística

Esto es un mito. En realidad, da igual si viajas por tu cuenta o con la ayuda de agencias de viajes. Se trata de una forma muy popular de viajar, en la que los turistas tienen que planificar sus itinerarios por su cuenta, sin ayuda adicional. No es ningún problema organizar tu itinerario con la ayuda de Internet; de hecho, puede resultar más fácil y barato hacerlo todo por tu cuenta.

En Ámsterdam siempre hace mal tiempo

El tiempo puede ser malo en Ámsterdam, sobre todo en abril. Eso no significa que también lo sea en verano, durante la temporada turística: a veces puede llover, pero también puede hacer mucho calor.

Alquiler de bicicletas en Ámsterdam

Foto: Ámsterdam – Alquiler de bicicletas

La ciudad está ‘abierta’ las 24 horas del día

Eso no es cierto, los bares están abiertos hasta medianoche. Los fines de semana, los bares permanecen abiertos tres horas más.

Fumar cannabis en cualquier sitio

Las cafeterías están por todas partes en la ciudad, pero solo puedes “fumarte un porro” dentro de estos locales especiales. Está prohibido consumir cannabis (marihuana) en lugares públicos. Puedes fumar en una cafetería o en tu propiedad privada. Corres el riesgo de que te vea la policía y te imponga una multa por infringir la ley.
Ámsterdam es una ciudad a la vez liberal y libre. Hay muchos lugares en los que no hay tiempo para el ocio y es necesario respetar las normas y reglas. Así pues, en resumen: no se permite fumar en lugares públicos; sí se permite el consumo de cannabis en pequeñas cantidades.

Ámsterdam es una ciudad de libertinaje

Este es, probablemente, el principal mito sobre la capital de Holanda. Ámsterdam es famosa por su actitud más que liberal hacia la prostitución, lo que atrae a los turistas. Esto es cierto, pero la industria del sexo prospera con éxito solo en algunas zonas concretas de la ciudad, como el Barrio Rojo. Durante el día, este barrio es un lugar normal, que no se diferencia del resto.
Está repleta de lugares de interés histórico: iglesias, museos. También hay una gran cantidad de cafeterías. La mayoría de ellas se encuentran en el centro de la ciudad, lo que da la impresión de que las drogas son muy populares en Ámsterdam. En la práctica, los Países Bajos son un país en el que el consumo de drogas no está bien visto, a diferencia de lo que ocurre en el resto de países europeos o en Estados Unidos. En términos generales, el Barrio Rojo es el lugar ideal para aquellas personas que han venido en busca de nuevas experiencias sexuales; si eres un turista típico, basta con que te acerques allí una sola vez.
La vida en Ámsterdam es muy variada. Los barrios más emblemáticos de la ciudad están repletos de cientos y cientos de locales de todo tipo: tiendas, restaurantes y monumentos. Es mejor pasear por el centro histórico de la ciudad durante el día, ya que es más seguro.

La policía no tiene derecho a detener a nadie, ni siquiera a personas sospechosas.

Se suele creer que la policía no puede registrar el equipaje, los coches ni los pisos de los ciudadanos sin contar con un permiso especial. Esto no es cierto, ya que el Ayuntamiento de Ámsterdam ha introducido modificaciones en esta ley, en las que se define el concepto de “zona segura”. Se trata de aquellas zonas de la ciudad en las que los agentes de policía tienen pleno derecho a inspeccionar a las personas y sus viviendas sin necesidad de una autorización especial; esta es la forma en que luchan contra el almacenamiento ilegal de armas desde 2011.

Ámsterdam siempre está llena de gente que busca drogas

Si solías volver al hotel antes de las 23:00 h, no tendrás oportunidad de conocer a gente que fuma marihuana. Los aficionados al cannabis salen a la calle mucho más tarde: van a los «coffee shops» y se pasan allí el rato. Ah, y la mayor parte de esta gente son extranjeros.
Ámsterdam parece un lugar tranquilo durante el día. No temas que te roben: los policías siempre actúan al unísono. Puedes dar un paseo por la calle llena de cafeterías, haciendo fotos, a última hora de la tarde para comprobarlo.

No hay límites en las cafeterías: disfruta al máximo

Hay unas cuantas leyes y normas que deben cumplir todas las tiendas y cafeterías. Por lo tanto, todos los clientes de las cafeterías deben ser mayores de 18 años y tienen derecho a comprar un máximo de 5 gramos de “hierba” al día. ¡Es una cantidad considerable!

Transporte público de Ámsterdam

Foto: Transporte público

Problemas de transporte

Hay un tren de alta velocidad que va directamente desde el aeropuerto hasta el centro de la ciudad. El trayecto no dura más de 10 minutos. También existe la posibilidad de unirse a un grupo de ciclistas para desplazarse a cualquier lugar en bicicleta. Si recorres la ciudad a pie, asegúrate de no entrar en las zonas reservadas para bicicletas. Si vas en coche, puedes alquilar uno directamente en el aeropuerto, pero deja el móvil a un lado: está prohibido utilizar el móvil al volante.
La gente de Ámsterdam, al igual que en el resto de países europeos, no se lo piensa dos veces, sino que vive el momento. Si un empleado de oficina tiene muchas ganas de echarse una siesta en el parque durante la hora de comer, ¡es bienvenido! ¡Intenta sentir este ambiente creativo y original! —¡Hay músicos y artistas por todas partes! Ámsterdam inspira. Y esta inspiración no tiene nada que ver con las drogas legales.

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